El tiempo parece haberse detenido en nuestro pueblo y aunque hoy podemos disfrutar de todas las comodidades que nos ofrece el mundo moderno, todavía conservamos algunos tesoros que nos encanta enseñar a nuestros amigos que nos visitan. La nevera del siglo XVII que pertenece a la Ruta de las Bóvedas del Frío, el Molino de Aceite, el lavadero y el antiguo horno de pan fueron los viejos “electrodomésticos” de nuestros antepasados y en La Cañada de Verich se conservan como si por ellos nos pasaran los años.



